Lo confieso: soy un serie adicto

 

Televisión

No se exactamente cuando sucedió. Pero debí haberlo sospechado cuando mi dealer de dvd me comentó: “Rodolfo, te has vuelto un serie adicto”. Ya no le compraba películas intensas, reflexivas y complejas. Le compraba series: 24, Prison Break, Lost. Cuando descubrí los torrent y sobre todo la amplia comunidad de subtitulado de  series no lo pude evitar más. Veía las series el mismo día de su capítulo de estreno en Estados Unidos, con los subtítulos ASAP de Argenteam o subtítulos.es (“difunde la palabra”, dicen estos últimos y nunca he estado muy seguro de cuál palabra).

Eso de ver la serie en tiempo real te hace sentir un poco por encima de los demás (ya saben, “yo lo ví primero”, “si yo te contara…lo que no sabes”). Con 24 no podía evitar sentirme enganchado y culpable a la vez. Con Lost trataba de comprender todo su universo leyendo todo lo que decían en 3 o 4 blogs sobre series y en la indispensable Lostpedia. Tuve fines de semanas de serie continuada noche y día seguidos viendo 24 o Weeds por ejemplo. Y todavía hoy cuando puedo me engancho a tres o cuatro capítulos seguidos de alguna serie que previsivamente esté descargando.

No recuerdo con exactitud cuál fue la primera serie que vi. Debe haber sido Twin Peaks: ¿Quién mató a Laura Palmer? ( A menos que la Bola de Cristal con sus electroduendes y la Bruja Avería cuenten como serie) y “Se ha escrito un crimen”.  También teníamos un encuentro familiar en torno a Falcon Crest (¿califica como serie o como culebrón?). Luego de eso las series del canal 8 en sus buenos tiempos: de Moon Lighting a Remington Steele; de Hunter a Cagney y Lacey; de La Pequeña Maravilla a Punky Brewster.

A lo mejor soy el único que recuerda una serie venezolana: Brigada Especial 2.2, un policial que trasmitía la extinta RCTV y que no pasó de una temporada pero lo recuerdo bien hechecito.

Luego, las series de abogados son un verdadero clásico: Recuerdo haber visto capítulos de Perry Mason, Matlock era un entretenimiento familiar cuando estaba pequeño y más recientemente con mi esposa nos volvimos realmente adictos a la Ley y el orden : unidad de víctimas especiales. Una serie cuya estructura está cantada en cada negro pero que está tan bien escrita que siempre mantiene la atención. En mi época más torrentera Damages fue la serie que disfrtuté más apasionadamente. Eso si sólo sus dos primeras temporadas.

Nunca he sido realmente un fan de nada. Por eso soy bastante infiel a las series que veo. Me acerco con unos primeros capítulos, si me gusta sigo con la primera temporada completa y si la serie tiene suerte veo alguna temporada más. También es cierto que hay series que nunca terminaron y le dejan a uno un sabor de boca extraña.

También están las series británicas. Suelen ser más cortas pero también más intensas. Duran lo que tienen que durar Sherlock y Luther fueron si no falla mi memoria las dos primeras series británicas que  disfruté. También me gustó mucho State of Play una serie sobre el poder y el periodismo de la que en Estados Unidos harían luego una película Recientemente vi Orphan Black que tiene a la BBC de productora aunque en su filial estadounidense. Pero conserva cierto sabor.

Ni Grace Anatomy, ni ER. Si se trata de series procedimentales médicas fui directo a House. Al menos si me refiero a ver una serie con algo de entusiasmo. Obvio que con ER me tropecé más de una vez en la tele y vi algún capítulo por aquello que era la serie de Michael Crichton .

Hasta hace no mucho no veía comedias. Me parecían una pérdida de tiempo. Pero a mi esposa le encantan y descubrí que a mis padres también. Si claro pequeño vi Full House y Who is the boss. Pero en realidad no me mataban para nada. Pero cuando vi que mi esposa se moría de la risa viendo The Big Bang Theory me picó la curiosidad de saber que había allí. También descubrí que mis viejos pasaban las tardes viendo Two and half men que a  Isabel también le gustaba. Por si fuera poco descubrí que un pana filosofo, cinefilo y asesor de partidos era fanático de Friends. Así que finalmente no me quedó otra que ver esas series y descubrir lo que tienen de bueno. Aunque reconozco que con las comedias me suele pasar que suelo estar muy pendiente de la estructura de las comedias de cuando arranca el set up y como concluye el punch. Cosas de alguien interesado en la escritura creativa.

Se me quedan unas cuántas en el tintero lo sé. No en vano llegué a tener un disco duro de casi un terabyte lleno sólo de series.

Si, lo confieso mi nombre es Rodolfo A. Rico y soy serie adicto.

 

PD:

Escribo estas líneas bajo el influjo de mis lecturas recientes de Henry Jenkins:  Textual Poachers y  Fans,bloggers and gamers.

 

 

Anuncios