Crónica de un 19 de abril de 2009

Una amiga me pide que la acompañe a la concentración del 19 de Abril. Como ocurrió en varios ministerios el viernes los jefes les dijeron que debían ir. Confieso que yo tengo desde 2004 que no voy a marchas ni concentraciones, sean chavistas u opositoras. Hasta ese año asistí a todas las manifestaciones de ambos grupos que me fue posible.

El metro por ser 19 de abril está libre, pero no solo eso, las unidades de metrobús están disponibles para transportar a la gente hasta el Paseo Los Próceres. No vaya a ser que en el camino prefieran quedarse en Bimbolandia o comiendo alguna parrillita. El tránsito además está trancado para esa zona. A penas nos conseguimos con uno de sus amigos, un tipo que se declara chavista que da clases de formación política dice rápidamente: “Espero que me vean por allí, para poder irme”.

El Metrobús nos deja en la entrada del centro comercial en el que se ha convertido el IPSFA en estos años de Revolución Socialista. Nosotros vamos algo tarde, el punto de encuentro era a las dos y son casi las tres. El corto pedazo que nos toca caminar está lleno de militares que sirven de fiscales de tránsito automotor y de gente. Nos regalan agua, esa Minalba que es producida por el imperio de la Coca Cola. Confieso que yo pensaba que la convocatoria era una concentración de masas. Me esperaba una tarima, grandes altavoces, y personalidades arengando .La cosa será mucho más aburrida: un desfile militar. Pero no me desvío del cuento, cuando llegamos al lugar que nos corresponde en la tribuna -porque enterénse los puestos hasta están asignados- hay una cavita con más agua pero ésta si que está fría. La gente  sentada en la tribuna charla. El acto aun no arranca. En medio de la conversación escucho que en el parlante dicen que vamos a escuchar el himno nacional. Comento entonces: ” ¿Y no nos vamos a parar? en mis tiempos uno se paraba cuando sonaba el himno”. Y entonces nos paramos. Al menos los que estamos en las gradas, porque por el pasillo no deja de pasar gente que sigue caminando como si tal cosa. Incluso unos muchachos se lanzan entre ellos una pelota de baloncesto. No puedo evitar recordar cuando en Caracas cruzar con pantalones cortos por la plaza Bolívar, con sombrero o no detenerse cuando sonara el himno podía ser multado. Sin duda las cosas han cambiado. Otra cosa que me llamó la atención es que la gente prefirió escuchar el himno y no participar cantándolo.

Luego ( o fue justo antes del himno, ya no recuerdo), entra la caravana  del Comandante presidente ,como le dicen ahora en las alocuciones a quien a diferencia de Bolívar prefiere otras nominaciones distinta a la de ciudadano. La gente aplaude y grita para ver si el presidente voltea para el lado del que lo llaman. Me llama la atención que saluda hacia el lado que está más alejado de por donde pasa la caravana. ¿Y si es un doble? Comento a quien tengo al lado. El discurso fue  cortito, aunque me llama la atención que ahora el inicio de la revolución no es en 1989, ahora es el 19 de abril de 1810 ¿cómo se puede soportar tanta falsificación de la historia junta? Pero allí estamos, el acto de desobediencia civil de 1810 está emparentado con el golpismo sedicioso de 1992 que se planificaba desde 1983. O al menos es lo que dice el comandante presidente.

Luego arranca el desfile de verdad. Un montón de soldaditos, uno detrás de otro con unas banderas bastante feas. Luego soldaditos y soldaditas, armados y armadas, camuflajeados y camuflajeadas. Con Bazukas, con antimisiles, con pistolitas y fusiles. Después llegaron los paracaidistas, y los helicopteros los que parecian de civiles, los que me recordaban los de salvamento y el grandotote ese ruso que yo recordaba de haber visto alguna vez en algún Sputnik.

Para entonces yo me moría del aburrimiento. Pero uno no se podía ir hasta que se fuera la jefa. Me fui a caminar un rato. Quería ver si me tropezaba con algún conocido en las gradas de más allá. Pero no, no había realmente mucho más allá por que caminando el socialismo terminaba donde comenzaba la zona VIP, con Casa militar de custodia, sillas blancas de fiesta para quienes al parecer no pueden poner sus posaderas directamente en las gradas como el resto de los mortales. Así pues, me regresé. Y la cosa parecía que estaba más cerca de finalizar. Lo cierto es que derrepente todo el mundo a mi alrededor se levantó y ya estabamos cerca del puente que comunica con La Bandera cuando a lo lejos oímos y vimos los fuegos artificiales. Nos tuvimos que regresar a pie.  Pues para regresar como que no había metrobús.

Anuncios

2 comentarios en “Crónica de un 19 de abril de 2009

  1. Me acuerdo si. Pero confieso que tenía la duda. Me hizo dudar una amiga que me decía que si que habían desfiles militares. Y como yo siempre he estado tan desconectado de las festividades militares…pues bien podía ser.

    Pero si con algo en mi cabeza asociaba el 19 de abril era con actos civiles… Aunque puede que esa civica celebración se hiciera solo en Caracas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s