Directo y concreto: la auto crítica necesaria

Las ideas que no se debaten se convierten en un dogma Y se fosilizan. Lo dice una y otra vez el sociólogo Edgar Morin en su libro: “Para salir del siglo XX”.Y cuando las ideas se congelan pierden su energía transformadora. Para no convertirse en una doctrina tienen que mantener un diálogo con otras ideas.

 

Cuando el presidente Chávez empezó a hablar de socialismo pareció buscar una definición propia que  escapara del relato totalitario de la Unión Soviética, insistiendo en la democracia participativa, en el diferencial petrolero y luego bajo influjo de Heinz Dietrich en el socialismo del siglo XXI. El presidente Chávez mientras vivió logró generar un debate entorno a lo que era o no su llamado “socialismo del siglo XXI” porque era evidente que en su manera de conducir el país mezclaba diversas teorías y aproximaciones. A pesar de su hiperliderazgo lograba darle nueva vida al  socialismo. Lo descongelaba. Lo convertía en una plastilina que iba moldeando. Y lo mantenía vivo.

 El rechazo a la autocrítica es peligroso para cualquier sistema de ideas. Y más aún cuando estas ideas se pretenden para gobernar en democracia.Y  tanto quienes desde la acera de la crítica se sienten ungidos con la interpretación de la verdad, como quienes desde el poder rechazan todo cuestionamiento le hacen flaco favor a las ideas que pretenden sostener porque la autocrítica es necesaria para mantenerlas vivas.

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Directo y concreto: cuando el marco cambió

El 4F fue el inicio de un cambio de  una estructura mental en buena parte de la sociedad venezolana. Hasta ese día el marco clave de la política venezolana era “democracia”, a partir de que Chávez  asumiera su responsabilidad y dijera “por ahora los objetivos que  nos planteamos no fueron logrados”  el encuadre emergente que luego sería dominante sería el de “la revolución”.

 Los marcos son estructuras mentales que le permiten a las personas entender la realidad.Estructuran nuestras ideas y conceptos e incluso la manera en que actuamos en función de ello.  Los marcos surgen a partir de valores compartidos por un grupo.

En 1958 el marco dominante de los venezolanos era la democracia. Al punto que los grupos insurgentes intentaron sin éxito encender la llama revolucionaria. Tuvieron que pasar 34 años para que el marco de la democracia se desdibujara, se desgastara en medio de sus contradicciones y el deseo de cambio. Dando paso a un nuevo marco “el de la revolución” que le sirvió al presidente Chávez para reenmarcar una y otra vez la manera de ver el mundo de buena parte de los venezolanos. Logrando incluso que quienes se le opusieron lo sigan usando, reforzándolo. Por eso el 4 de febrero de 1992 fue el inicio de cuando el marco cambió.

Directo y concreto: Sin salida

La estrategia de López y Machado parece sobre todo dirigida a la galería de la MUD. Trata de fortalecer su posición interna dentro de la coalición y sobre todo busca respaldo en aquellos posibles electores que son el voto más duro en las futuras elecciones parlamentarias.

Venezuela no es Ucrania, ni Egipto ni Siria.  Ni la oposición venezolana ha logrado ofrecerle algo más que salir de Chávez antes y ahora de Maduro a los venezolanos. Las calles no se “prenden” como si fueran la luz de una  sala.La oposición debe construir una oferta y  un relato que motive no sólo a sus incondicionales sino a aquellos que aun descontentos no terminan de votar por ellos.Mientras tanto, posiciones radicales que no conectan con una mayoría seguirán siendo posiciones sin salida.

Lo confieso: soy un serie adicto

 

Televisión

No se exactamente cuando sucedió. Pero debí haberlo sospechado cuando mi dealer de dvd me comentó: “Rodolfo, te has vuelto un serie adicto”. Ya no le compraba películas intensas, reflexivas y complejas. Le compraba series: 24, Prison Break, Lost. Cuando descubrí los torrent y sobre todo la amplia comunidad de subtitulado de  series no lo pude evitar más. Veía las series el mismo día de su capítulo de estreno en Estados Unidos, con los subtítulos ASAP de Argenteam o subtítulos.es (“difunde la palabra”, dicen estos últimos y nunca he estado muy seguro de cuál palabra).

Eso de ver la serie en tiempo real te hace sentir un poco por encima de los demás (ya saben, “yo lo ví primero”, “si yo te contara…lo que no sabes”). Con 24 no podía evitar sentirme enganchado y culpable a la vez. Con Lost trataba de comprender todo su universo leyendo todo lo que decían en 3 o 4 blogs sobre series y en la indispensable Lostpedia. Tuve fines de semanas de serie continuada noche y día seguidos viendo 24 o Weeds por ejemplo. Y todavía hoy cuando puedo me engancho a tres o cuatro capítulos seguidos de alguna serie que previsivamente esté descargando.

No recuerdo con exactitud cuál fue la primera serie que vi. Debe haber sido Twin Peaks: ¿Quién mató a Laura Palmer? ( A menos que la Bola de Cristal con sus electroduendes y la Bruja Avería cuenten como serie) y “Se ha escrito un crimen”.  También teníamos un encuentro familiar en torno a Falcon Crest (¿califica como serie o como culebrón?). Luego de eso las series del canal 8 en sus buenos tiempos: de Moon Lighting a Remington Steele; de Hunter a Cagney y Lacey; de La Pequeña Maravilla a Punky Brewster.

A lo mejor soy el único que recuerda una serie venezolana: Brigada Especial 2.2, un policial que trasmitía la extinta RCTV y que no pasó de una temporada pero lo recuerdo bien hechecito.

Luego, las series de abogados son un verdadero clásico: Recuerdo haber visto capítulos de Perry Mason, Matlock era un entretenimiento familiar cuando estaba pequeño y más recientemente con mi esposa nos volvimos realmente adictos a la Ley y el orden : unidad de víctimas especiales. Una serie cuya estructura está cantada en cada negro pero que está tan bien escrita que siempre mantiene la atención. En mi época más torrentera Damages fue la serie que disfrtuté más apasionadamente. Eso si sólo sus dos primeras temporadas.

Nunca he sido realmente un fan de nada. Por eso soy bastante infiel a las series que veo. Me acerco con unos primeros capítulos, si me gusta sigo con la primera temporada completa y si la serie tiene suerte veo alguna temporada más. También es cierto que hay series que nunca terminaron y le dejan a uno un sabor de boca extraña.

También están las series británicas. Suelen ser más cortas pero también más intensas. Duran lo que tienen que durar Sherlock y Luther fueron si no falla mi memoria las dos primeras series británicas que  disfruté. También me gustó mucho State of Play una serie sobre el poder y el periodismo de la que en Estados Unidos harían luego una película Recientemente vi Orphan Black que tiene a la BBC de productora aunque en su filial estadounidense. Pero conserva cierto sabor.

Ni Grace Anatomy, ni ER. Si se trata de series procedimentales médicas fui directo a House. Al menos si me refiero a ver una serie con algo de entusiasmo. Obvio que con ER me tropecé más de una vez en la tele y vi algún capítulo por aquello que era la serie de Michael Crichton .

Hasta hace no mucho no veía comedias. Me parecían una pérdida de tiempo. Pero a mi esposa le encantan y descubrí que a mis padres también. Si claro pequeño vi Full House y Who is the boss. Pero en realidad no me mataban para nada. Pero cuando vi que mi esposa se moría de la risa viendo The Big Bang Theory me picó la curiosidad de saber que había allí. También descubrí que mis viejos pasaban las tardes viendo Two and half men que a  Isabel también le gustaba. Por si fuera poco descubrí que un pana filosofo, cinefilo y asesor de partidos era fanático de Friends. Así que finalmente no me quedó otra que ver esas series y descubrir lo que tienen de bueno. Aunque reconozco que con las comedias me suele pasar que suelo estar muy pendiente de la estructura de las comedias de cuando arranca el set up y como concluye el punch. Cosas de alguien interesado en la escritura creativa.

Se me quedan unas cuántas en el tintero lo sé. No en vano llegué a tener un disco duro de casi un terabyte lleno sólo de series.

Si, lo confieso mi nombre es Rodolfo A. Rico y soy serie adicto.

 

PD:

Escribo estas líneas bajo el influjo de mis lecturas recientes de Henry Jenkins:  Textual Poachers y  Fans,bloggers and gamers.

 

 

Caracas caminable

Foto original de Caraota Digital

A mi siempre me ha gustado caminar. Una ciudad no lo es sino se puede caminar. Caminar de un extremo a otro. Del centro a la periferia. Yo me precio de haber pateado Caracas. Una vez me quedé sin dinero y caminé desde Los Cortijos hasta La Candelaria. A principios de los 90 con algo de cuidado pero sin paranoia caminaba desde la Avenida Maria Teresa Toro hasta Chacaito a pie. Con unos amigos luego de haber terminado una edición del periódico. También caminaba de Las  Mercedes hasta Chacaito para agarrar el carrito que luego de una buena rumba me llegaba a la casa de La Candelaria. Más de una vez atravesé al borde de la noche el Parque Los Caobos cuando se podía atravesar. Caminaba también desde el Café Rajatabla y sus predios  hasta el norte de la candelaria. Y por supuesto desde la UCV a cualquier lado: a la casa del profesor, a Letras el periódico universitario en sus distintas sedes. O del Bar Norte seis en la Baralt hasta las Fuerzas Armadas. También he caminado para que otros descubran mi ciudad y suelo ofrecerme a cuanto extranjero me tropiezo para echarle cuentos del cuadrilatero histórico de la ciudad, de las tablillas del Teatro Municipal,  de la obra de Villanueva en el centro, de los falsos históricos que lo pueblan, de la vieja sede de la Universidad de Caracas (o sea la UCV, palacios de las academias) o del Panteón Nacional. También he recorrido La Vega y San Agustín en San Juan y por supuesto los siete templos en semana santa con mis abuelas.  Y claro, cuando viví en la décima transversal de los Palos Grandes con Cuarta Avenida caminaba hasta Evios Pizza, La Francisco de Miranda y por supuesto hasta la Tasca de Juancho en Chacao. Fuera de día o de noche. Fue caminando al Radio CIty el insólito miércoles en que me enteré la muerte de Cayayo y llevé la noticia al  Gordon Bleu por supuesto caminando. También caminando una noche para un concierto en el Anfora de Oro me detuvo la Disip en Bello Monte y me interrogó por una hora. De allí salí caminando asustado hasta que una chica y los Amigos Invisibles me hicieron olvidar aquella noche. Siempre digo que conozco la ciudad porque la he caminado. Me ha tocado ir al Guarataro para reuniones políticas, a Petare para dar talleres de periodismo o para hacer entrevistas. O a Catia porque de allí es toda mi familia aunque ahora vivan en San Martín o El Paraíso que también me he pateado. Por supuesto he caminado Caracas en marchas políticas  desde que tengo uso de razón.

Pero Caracas no es todo lo caminable que debería ser. Que se merece ser. Siempre tenemos algo que interrumpe la caminata: Un elevado, un parque enrejado, unas aceras destruidas,unas calles inseguras o poco iluminadas o sencillamente una autopista. Tenemos una ciudad en la que buena parte de los habitantes sólo la conocen en carro a través de 3 o cuatro arterias  que son vías rápidas para el desconocimiento de la ciudad y del otro.

En Caracas siempre el peatón está sobreviviendo. Porque no siempre hay rayados, porque para los conductores no existe la prioridad peatonal, porque se montan en el rayado y  uno peatón se termina acostumbrando a cruzar por cualquier lado.  Porque uno no ha visto al primer fiscal de tránsito que multe a un conductor por impedir el paso de un viandante o por echarsele encima.

Si uno vive en el eje norte de la ciudad, pero no muy al norte puede medio caminarla pero basta tratar de caminar hacia el sur para que sea casi imposible. Tratar de caminar  de las Fuerzas Armadas a El Valle es casi un turismo de aventura extrema en la que por momentos te quedas en algún lado sin acera. O si quieres pasar de la parroquia el Recreo a a Bello Monte no hay forma sin que se arriesgue la vida en ello por la calle de los hoteles, por detrás del Centro Comercial o por el Rosal entrando a Las Mercedes. Para no hablar lo que puede significar tratar de caminar de Las Mercedes hasta El Concresa o La Trinidad. O simplemente tratar de llegar de El Cafetal a Las Mercedes o a La Carlota. En algunos casos puede ser posible de manera tortuosa en otros la resolución es imposible.

Uno debería poder caminar su ciudad  viva dónde viva. Sea en el centro, en un barrio, en el este del este, en el oeste o en el sur del sur. Hacerlo posible empieza dando un primer paso.

Santos: ¿La estrategia del gatopardo?

Santos

La descalificación y la represión fueron las dos primeras estrategias que usó el gobierno de Juan Manuel Santos para confrontar el paro agrario nacional al que en un principio calificó de que no existía o que “no ha sido de la magnitud que se esperaba”. Pero con la represión le salió un resultado distinto al que buscaba. No acalló la protesta sino que las grabaciones de la represión exaltaron la indignación urbana.

Superado por la realidad. Más de 70 mil campesinos, 11 mil indígenas, 280 mil transportistas, bloqueos viales, concentraciones por todo el país y el apoyo de trabajadores de la salud y estudiantes en los centros urbanos el equipo de gobierno de Santos tuvo que cambiar el discurso a “Viene ahora un gran pacto por el agro y el desarrollo rural porque aquí hubo fue un campanazo para redirigir la política tras las últimas dos semanas” que el lunes 26 de agosto dijo el Ministro del Interior Fernando Carrillo Florez.

Todo cambia para seguir igual. El cambio del gobierno parece más bien gatopardiano según se desprende del análisis que hace Juan Esteban Levín en el portal de periodismo político La Silla Vacía: los aranceles que ofrece bajar de los fertilizantes por ejemplo ya están muy bajos y no tienen mayor incidencia. Controlar el precio de los fertilizantes sería seguir una política aprobada en 2011 pero que no se había ejecutado. Comprar la leche a precio regulado, según el mismo autor, es insuficiente porque el bajo el precio es uno de los problemas.

Dividir es vencer. A este esquema se le suma que el gobierno de Santos decidió que el diálogo lo haría de manera regional con cada uno de los actores locales y no con una plataforma nacional. Hizo un esfuerzo por diferenciar su diálogo social del “carácter político que no hacen parte del carácter social del paro” como afirmó también Carrillo Florez.

Cambio de agenda. La última arista de la estrategia de Santos fue la comunicacional. La protesta urbana se tornó violenta y esta fue mostrada por los principales medios. Cambió la agenda pública sacando los reclamos agrarios del lugar principal.

El paro continúa. Y la estrategia de control de daños del gobierno de Santos también. La renuncia protocolar del tren ministerial realizada este lunes 2 de septiembre forma parte también de esta estrategia, pues Santos puede ratificar a los ministros pero envía un mensaje público de preocupación.

El artículo lo publiqué primero en el portal de Hinterlaces.

Colombia: La papa caliente

Flag_of_Colombia

12 días de protesta campesina en Colombia en 16 de los 32 departamentos del país terminaron el jueves 29 de agosto en Bogotá y otras ciudades en un toque de queda. Más de 200 heridos y dos muertos luego de violentas protestas urbanas. Todo sucede después que el presidente Santos rechazara en primer lugar que el paro campesino siquiera existiera. Para después tener que sentarse a negociar con campesinos que exigen más subsidios para la agricultura y la recuperación comercial con Venezuela.
A un año del TLC. La protesta campesina colombiana ocurre luego de que en mayo de este año se cumpliera el primer año del tratado de libre comercio con Estados Unidos y en el marco de un diálogo de paz que el gobierno de José Manuel Santos viene realizando con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) cuyas principales reivindicaciones políticas históricas son precisamente los derechos del campesinado colombiano.

Santos reculó. Luego del reconocimiento que el presidente Santos se viera obligado a hacer al decir que “Son protestas legítimas, protestas que tienen muchos argumentos, protestas válidas” los campesinos han conseguido concesiones como la disminución de aranceles para fertilizantes así como restricción de importaciones de pera, lactosueros, tomate, papa, leche en polvo, fríjol, arveja y quesos que compiten de manera desleal con los productores colombianos en el marco del tratado de libre comercio con Estados Unidos.
La izquierda sienta a Santos. El gobierno de colombiano sigue sentado en la mesa con los dirigentes campesinos y éstos sólo han tenido que ceder (y no en todos los departamentos) en el retiro del bloqueo de carreteras, pero siguen manteniendo el paro. El Polo democrático (la izquierda) también aprovecha el momento y le pide a Santos que se mantenga en la mesa de negociación.

Protestas de norte a sur. Protestas en Brasil iniciadas por un aumento de pasaje, una gran marcha en Argentina contra la explotación del yacimiento Vaca Muerta fuertemente reprimida y ahora también exigencia de reivindicaciones campesinas en Colombia que empiezan a tener un corolario urbano. En américa latina, la papa está caliente y en Colombia, chorreada.

 

¿Chávez volverá y será millones?

chavez benefactor

Es domingo 7 de abril de 2002. Está por comenzar la semana que radicalizaría la actitud de Hugo Chávez quien fue electo en 1998. El programa dominical del presidente está de nuevo al aire. Lo realiza esta vez en la comodidad de la casa de gobierno: Miraflores. Sentado tras un escritorio,con  chaqueta vinotinto ,dos vasos de agua y un montón de papeles el presidente venezolano habla. Comienza recordando el Día Mundial de la salud, continúa contando la historia del palacio de Miraflores,de cuando se construyó en el siglo diecinueve, después de un micro con Ignacio Ramonet (director entonces de Le Monde Diplomatique) empieza a comentar su libro la Tiranía de la comunicación, pide un pito, recuerda que su hija Rosinés siempre le pita cuando llega por las noches, dice que la cámara de empresarios está fuera de juego: “you are out side Fedecamaras”. Y suena el pito. El presidente habla continuamente  sólo detenido por algunos videos que se intercalan y sirven para incorporar un tema. Habla de la industria petrolera , de la farsa de la meritocracia, de que hay allí subversivos que visten corbata, andan en autos lujosos y ganan sueldos millonarios. Se refiere a llamada Nómina Mayor de PDVSA (Petróleos de Venezuela), la que viene protestando desde hace días porque nombraron como presidente de la empresa a alguien que viene de fuera. El presidente dice que había autorizado negociar con ellos, pero que ya se acabó. Menciona uno a  uno a distintos trabajadores de la élite de PDVSA, les da las gracias y suena el pito. Una  y otra vez hasta completar siete. Seis hombres y una mujer. Luego continúa con una lista de jubilados, habla de salud, educación, anuncia nuevo avión presidencial agradece a ministros que lo escuchan expectantes al frente dispuestos siempre a responder cualquier pregunta.

Cuatro días  y varias marchas masivas  que reivindicaban la meritocracia  terminaron en un golpe de Estado y un contragolpe que restituiría al presidente Chávez el 13 de abril de 2002. La sombra del gobierno chileno de Salvador Allende arropará al chavismo para siempre.

¿El chavismo en Venezuela y América Latina llegó para quedarse? O solamente  el presidente Hugo Chávez  fue quien logró conectarse en sus catorce años de gobierno con el alma  de los venezolanos primero y de los latinoamericanos después, porque logró recuperar los discursos de la izquierda que había quedado huérfana ante el neoliberalismo, porque volvió a poner en el centro a los pobres, porque recuperó la importancia del Estado en la gobernanza de un país y todo lo hizo hablándole de tú a tú a los pobres en vivo, en directo y por televisión. Lo hizo  cantando  boleros, rancheras, o música llanera, recitando poemas y pedazos de libros y haciendo que otros vivieran sus deseos de lanzar la pelota en el Estadio de béisbol de los Yankees de Nueva York, conocer a la Reina de Inglaterra y tratarla como cualquier mortal dándole un beso, trotando en lejanos parajes como la Muralla China o sencillamente diciéndole al Presidente de Estados Unidos que era  el mismo satanás porque en el podio donde acababa de estar olía a azufre.

Chávez, se inauguró públicamente en la política  el 4 de febrero de 1992 frente a los medios de comunicación cuando le tocó rendirse luego del fracaso del golpe de Estado contra el presidente Carlos Andrés Pérez  con su célebre frase “por ahora los objetivos que nos trazamos no fueron cumplidos”. Siempre tuvo claro que en el siglo XXI la política se hace a través de los medios de comunicación. Primero creó un periódico, “el Correo del presidente”, luego un programa de radio “Aló presidente”  con participación ciudadana que terminó convirtiéndose en un programa de televisión  en clave de reality show desde el que cada domingo lanzaba sus homilías de varias horas de duración y por las dudas usó y abusó de la posibilidad constitucional de hacer que los medios radioeléctricos  transmitieran de manera simultánea los mensajes dispuestos por su gobierno de manera obligatoria.

Ahora Venezuela es otra

Con Chávez Venezuela cambió. No sólo porque todo se puso más caro o hay más muertos en la calle que hace 14 años. Sino también porque Venezuela se repolitizó. Por que los pobres entendieron la importancia de ser mayoría y porque han sido expresamente visibilizados en la publicidad y propaganda.  Es prender la tele y verse dónde antes no aparecían. Pero la repolitización tuvo un precio que fue la polarización de un país  con una lógica militar binaria: sólo hay buenos y malos, amigos y enemigos. El equipo de beisbol Magallanes, uno de los que tiene más fanáticos no ganaba un campeonato desde la temporada 2001 -2002 ¿La razón? El presidente Chávez era fanático. Casualidad o no este año que el presidente estaba en Cuba volvió a ganar de nuevo. La culpa era de Chávez según algunos fanáticos y opositores. La polarización nos asedia hasta en los más mínimos detalles: en el color de la ropa, la zona dónde vives y el hecho de que epítetos como “chavistas” y “escuálidos” (opositores) se hayan vuelto de uso común.

La utopía desarmada

Buena parte de la izquierda latinoamericana desdeñó siempre la democracia  (en favor de la revolución armada). Chávez la asumió de manera radical en sus discursos y convirtió en moda en América Latina la convocatoria de Asambleas Constituyentes para cambiar la constitución nacional, ganó todas las elecciones presidenciales en las que participó, sólo perdió una de las que promovió (la de la reforma constitucional) que luego fue imponiendo con una fórmula política en la que siempre avanzaba aunque tuviera que retroceder un poco.

La utopía electoral de Chávez siempre tuvo un límite en una advertencia: “somos una revolución pacífica pero armada” no se cansaba de repetir mientras promovía la partidización de la Fuerza Armada y la creación de una milicia popular que respondía directamente a él.

El caudillo pop

Chávez también fue un temido caudillo en la tradición latinoamericana del término, que imponía en su partido a dedazo los vicepresidentes de la organización,los candidatos a gobernador,  un ácido crítico de sus ministros a quienes regañaba y ordenaba  desde su programa de televisión. En su gobierno muchos de sus mandos medios lo llamaban simplemente “el jefe”.

Un hombre fuerte  que impartía “justicia” desde su programa dominical y no dudó en dejar pudrirse en la cárcel a quienes por alguna razón consideró enemigos: los policías vinculados a los sucesos del 11, 12 y 13 de abril de 2002, una juez que cumpliendo la legislación venezolana e internacional liberó a un empresario que tenía más de 2 años detenido de manera preventiva o un  militar que, luego de haber recuperado el hilo constitucional en 2002 y de haber sido nombrado Ministro de Defensa, cayó en desgracia cuando se opuso a la reforma constitucional promovida por el presidente Chávez. Este Ministro de Defensa fue puesto preso por enriquecimiento ilícito en un país donde buena parte de los casos sonados de corrupción no tienen responsables.

La fortuna de la antipolítica

Todo comenzó con tres promesas con las cuales Chávez ganó las elecciones de 1998: combatir la corrupción, la inseguridad y realizar una asamblea constituyente. Un militar golpista que asumía su derrota  fue en Venezuela el ícono de la antipolítica en una campaña en la que también llegaron a participar una ex reina de belleza, un septuagenario caudillo del principal partido socialdemócrata y un empresario. Poco se suele recordar pero Chávez ganó con el amplio apoyo de la clase media que desdeñaba de la política, y de medios de comunicación como el diario El Nacional y el canal de televisión Venevisión. También el chavismo suele olvidar que los primeros dos años del gobierno de Chávez se implementó un paquetazo económico  con el apoyo del Fondo Monetario Internacional en la que se paralizó la inversión social y en infraestructura.

Y sí también es cierto: millones de personas salieron de la pobreza más extrema y  se sintieron atendidas por primera vez por un gobierno en Venezuela. Chávez, ahora embalsamado y con lugar de peregrinación puede convertirse en un personaje tan poderoso simbólicamente como el Ché después de muerto o como Evita Perón. Las luces y sombras de su gobierno están ahora en manos de Nicolás Maduro,chofer, sindicalista y miembro de una banda de rock de los 80 de nombre Enigma. La respuesta final sólo la dará el tiempo.

 PD: Una versión de éste artículo fue publicada por  Rolling Stone argetina.

El chavismo cruzó la línea

009_ma_0104_1357859216Los golpes de Estado ya no son lo que eran. No hacen falta un grupo de gorilas militares mal encarados, ni tanquetas entrando a un palacio presidencial, ni aviones que bombardeen. Ahora los golpes de Estado se dan bordeando la legalidad. Sucedió en Honduras en 2009, también en Paraguay en 2012 y  está por suceder en Venezuela el 10 de enero.

¿Por qué? La constitución venezolana establece que todo candidato electo debe juramentarse ante la Asamblea Nacional o excepcionalmente ante el Tribunal Supremo de Justicia. Si la falta es temporal debe ser asumida por el vicepresidente y si es absoluta  por el presidente de la Asamblea Nacional. El asunto es que el 9 de enero se termina el actual mandato del presidente Chávez y de todo su tren ejecutivo y en Venezuela el vicepresidente no es electo de manera popular sino designado por el presidente. Así pues gobernará Venezuela un vicepresidente que no ha sido designado por un presidente que no se ha juramentado. Un presidente que además está enfermo,con problemas post operatorios reconocidos por el gobierno y que ni siquiera pudo escribir su solicitud para juramentarse  ante el Tribunal Supremo de Justicia. Pero que recibió por parte de la Asamblea Nacional venezolana un permiso indefinido para su recuperación.

¿Qué puede hacer la oposición venezolana? Muy poca cosa. En Venezuela la oposición es sobre todo un estado de opinión. 44,31 % de los venezolanos votaron por  Henrique Capriles Radonski, pero un mes después ya habían disminuido en un 7% aquellos venezolanos que apoyaban mucho o algo a la oposición según la encuestadora Hinterlaces. Con esto quiero decir que la oposición tiene escasa capacidad de movilización y se encuentra dividida de manera importante entre las distintas organizaciones que la agrupan. A eso debe sumarsele el hecho de que el gobierno usa toda su maquinaria comunicacional para acusar a los opositores de golpistas en un intento de desligitimar cualquier acción como si el presidente y muchos de quienes lo acompañan no hubiesen intentado en 2 oportunidades un golpe de Estado en 1992 que se celebran hoy en día como fecha patria.

El 10 de enero el chavismo en Venezuela terminará de cruzar la línea y lo hará según han dicho con la bandera del respeto a la voluntad popular. El gobierno dice que la juramentación es un formalismo aunque ha sido cumplido en todas las tomas de posesión anteriores y la constitución no establece excepciones. El gobierno ha convocado a presidentes y una gran fiesta popular este 10 de diciembre para aclamar a Chávez que no estará presente y cuya última voluntad pública el pasado 8 de diciembre fue que en caso de que él no pudiera terminar su mandato o empezar el nuevo se convocaran elecciones, como manda la constitución, teniendo el chavismo a Nicolás Maduro de candidato.  El 10 de enero, hay que decirlo con todas las letras, habrá en Venezuela un golpe de Estado.

Gabriel Conte de  MDZ me pidió hace un par de días mi opinión sobre lo que estaba por ocurrir en Venezuela. Esta fue mi respuesta que también puedes leer en el medio argentino.